puertadetibor banner2v
updated 5:22 AM CEST, Jun 10, 2021

Conflictos globales y paces financiados por efectivo americano. Bien, ¿pero hace 400 años?

200 años antes del nacimiento de los EE.UU., América puso freno a la expansión islámica en Europa.

El continente americano ya jugó un papel decisivo en las guerras y la diplomacia globales: la guerra entre los territorios de los Habsburgo y el Imperio Otomano (o Turco).

En el siglo 20 las guerras se convirtieron en operaciones realmente globales. Una de las grandes potencias, los Estados Unidos llegó a ser un imperio que prácticamente está presente a través de las armas y la diplomacia en todos los países del mundo. Se volvió bastante natural decir que los EEUU financiara una guerra o creara paz aquí y allá, y que influyera (en todo tipo de etapas en el rango de guerra y paz?). En cualquier parte del planeta.

Durante la Gran Guerra Turca (o Guerra de Trece o Quince años, 1591/93-1606) el Imperio español (la parte occidental de la dinastía de los Habsburgo), al igual que otras potencias católicas, apoyó financialmente la rama austríaca de los Habsburgo (encabezada por el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) en su lucha en Europa Central contra el Imperio Otomano, con su sede en Constantinopla. Muchas razones legales y políticas contribuyeron al hecho de que para los reyes de España (Felipe II y, a continuación, Felipe III) el apoyo financiero a sus hermanos y hermanas tenía prioridad suprema: los lazos familiares, sus propios territorios en Alemania, sus conflictos contra los estados holandeses y Francia al mismo tiempo o sus propias guerras contra los otomanos en el Mediterráneo.

Haciendo uso de fuentes escritas del Archivo de Estado de Austria, pude encontrar un prototipo especial de los años 1595/1596, cuando Madrid envió 300 mil ducados a la otra rama de la dinastía. A base de esto, se puede sacar tres conclusiones que arrojan luz sobre la comparación histórica entre el siglo 16 y el 21. Primero, había una conexión directa entre la llegada de la flota de las Indias (que llevaba oro y plata de las minas del Nuevo Mundo, una de las principales causas de la subida de España en la era moderna) a Sevilla y la decisión de los reyes de España sobre la conveniencia de enviar dinero al emperador. Segundo, estas cantidades, una vez que habían cruzado la frontera de los territorios de los Habsburgo en Europa Central, fueron invertidas directamente en las guerras otomanas. Tercero,

el itinerario de los metales puede ser rastreado, concretamente desde Sevilla a través de Barcelona y Génova a Tirol, y a través de las manos de los agentes de la familia Fugger (o Fúcares, una de las familias de banqueros y comerciantes más influyentes de la historia) y, probablemente, en la forma de metal crudo, para ser convertido en monedas de plata en Tirol, Austria.

¿Qué importancia tenía ese dinero? En la década de los 1590, los ingresos totales de la corona española de sus reinos centrales (Castilla y Aragón) variaron entre 6 y 10 millones de ducados, procedentes de los impuestos sobre las ventas, aduanas internas y externas, monopolios, ingresos de la iglesia, ingresos extraordinarios y otros impuestos indirectos. Si contamos con 8 millones de ducados por término medio, 300 mil ducados es aproximadamente el 4% del total de los ingresos “nacionales”. Si se calculan los ingresos federales totales de los EEUU, la suma era cerca de 3 billones de dólares en la década de los 2010 en promedio. El 4% de la misma es de 120 mil millones de dólares. A modo de comparación, el presupuesto de defensa total de los Estados Unidos por año en la década de 2010 era unos 600-700 mil millones de dólares.

Es decir, como si los EEUU gastara 15-20% de su presupuesto de defensa en una guerra externa.

Era así sólo por un año para España y una de las guerras del estado que había puesto en marcha.

¿Fue exitoso el patrocinio? La respuesta es probablemente sí. Después de siglos de continuos avances en Europa Central, esta vez el Imperio Otomano no pudo penetrarse aún más en los países cristianos y en el tratado de paz de 1606 Constantinopla necesitó reconocer que el emperador y el sultán otomano eran iguales en términos de sus títulos y del estado de su soberanía – hasta entonces los emperadores fueron llamados como meros reyes de parte de los líderes otomanos. Hace 400 años, América, el Mundo Nuevo, puso un freno a la expansión islámica en Europa, el Viejo.

Leave a comment

Make sure you enter all the required information, indicated by an asterisk (*). HTML code is not allowed.